Un quejío
Ceuta, no es sólo una queja/ porque su llanto es/ un rosario de lágrimas/ de la España profunda/ que presiente su pérdida/ por el abandono incomprensible/ de este <Mal-Gobierno>/ manchado de corrupción.
Los españoles hemos perdido con él/ no sólo el prestigio internacional/ sino la dignidad.
P.D.- No tengo más que decir; aunque aún hay, un sentimiento de esperanza, que perdura.


