Un amanecer diferente

Un amanecer diferente (Foto de F.J Baile S. Junio de 2.026)
Somos… ¡como el amanecer de un nuevo día! con esa mezcla de colores, luces, oscuridades, sombras, brillos, y destellos, que bien dirigidos, se convierten en equilibrios, paz, y alegrías; pero mal guiados, somos oscuridad, tropiezos, luchas, y desastres, como vivimos ahora; aunque ya parece que se entiende <que gastar en defensa es invertir en seguridad; es decir: en Libertad>.
Somos incertidumbre; pero también “el tiempo que nos queda”, como dijo el poeta; porque estamos sometidos al tic-tac del reloj, que cada día nos quita un poco de nuestro tiempo, y nos somete a un pequeño deterioro, cuando atravesamos la edad adulta; aunque rodeados también, de cosas agradables que según los momentos, podemos escoger (si tenemos paz y hay prosperidad).
En ello pensaba, cuando escribí aquel poema: “Nieva sobre el río Neva en Sant Petersburgo/ llueve a cántaros en el Danubio a su paso por Budapest/ llovizna sobre el Sena en París/; y sin embargo, al mismo tiempo, hace sol en Murcia junto al río Segura (que parece un cadáver a punto de desaparecer, a su paso por la huerta de La Vega Baja); y que, ni es azul como el Danubio, ni lleva agua como el Ebro, o el Tajo.; y así mismo, llevo 50 años escribiendo sobre <el cambio climático> en prensa y revistas culturales, denunciando la falta de inversión en el mantenimiento de un patrimonio como El Mar Menor, molinos de viento y torres de vigilancia que se desmoronan.
Hoy, lo hago también sobre <el aumento demográfico>, porque ya somos muchos, y como decía el Dr. Marañon en 1934, es un gran problema (si los políticos no piensan en futuras generaciones).
Nunca llueve a gusto de todos, dicen.
Visualizar lo que hay detrás de una noticia, es lo que hace un buen profesional de la comunicación, para dar a entender el fondo de la cuestión (como los edificios que se construyeron en Venezuela durante el gobierno chavista y ahora se han derrumbado, o <la imputación>, de golpe, de 25 militantes del PSOE, relacionados con las cloacas.
Hacen falta líderes honestos, bien preparados y democráticos, que nos guíen por sendas seguras; lejos de bandas criminales, que sólo buscan “forrarse”.
¿A que todos me entendéis?
Entre las llamas ardientes de cada amanecer, tengo claro siempre ¡la incertidumbre! que el tiempo oculta; y me pregunto qué podemos hacer. Yo creo, que ¡escoger dirigentes mejores! que no nos lleven – como los actuales a <la gloria de los escombros> arrastrados por el tsunami de la corrupción.
P.D.- Pero el viento – que yo tanto amo – trae un olor inconfundible: A limpio, y a nuevo. Donde triunfe la transparencia. (Y donde los que han defraudado, lo paguen, y no se marchen “de rositas”, para que sirva de precedente a los que vienen; y porque para construir una sociedad sana, es necesario que sea así.), e invertir un poco más en conservar el Patrimonio de La Humanidad.


